
El Sr. Blasco, Conseller de Solidaridad y Ciudadanía, metido en campaña, nos ha introducido en el túnel del tiempo. Ha prometido una campaña idéntica a la que se hace en Picanya desde hace casi 20 años, así promete plantar un árbol por cada niña o niño que nazca en la Comunidad Valenciana. En Picanya la campaña se llama, desde entonces: “Créixer junts millor”, no sabemos como la bautizará el PP.
Lo que si sabemos es que cuando se implantó llovieron las críticas desde la derecha de aquí. Decían que no les gustaban los árboles en nuestras calles, y aún, hoy en día, cuando se ponen nostálgicos, dicen que lo mejor será arrancarlos. El Conseller Blasco, para no desairar a los suyos, no ha precisado dónde se plantarán los árboles de su oferta electoral. No ha dicho si lo harán en la terraza de su casa en forma de bonsáis, si en los jardines del Hospital prometido y no construido en Haití, o en el balcón del pisito de cualquier “oenegé” afín de las que él subvenciona. A ideas aunque sean copiadas o de cochero no les gana nadie. Pero sea donde sea, a las derechas recalcitrantes de Picanya no les gustará. Mira que copiarle una idea a los socialistas del pueblo. Rafa, les has dejado en evidencia.

